Tal vez deberían todos
empezar a admirar
la naturaleza fugazeterna
de la belleza del silencio
que cíclicamente
sube y baja
cual marea mensual.
El sonido de mis zapatos
pisando
tierrapiedra-húmeda
ese conjunto de diminutos sonidos
que parecen formar uno solo
y el espacio silencioso entre
cada uno de ellos.
Mis oídos escuchando
y mi mente catalogando
"Quisiera por un día salirme de este
juicio ajeno; qué bello era eso."