domingo, septiembre 18, 2011
sábado, septiembre 17, 2011
Invisible
Sentada en la mesa
nada fluye
me levanto y me voy
Cómo
quisiera
desaparecer
Echarme en mi cama
dormir una siesta
pasear en bicicleta
Esa que llora
es mi niña interior
Sentada en la mesa
nada fluye
me quedo y me voy
nada fluye
me levanto y me voy
Cómo
quisiera
desaparecer
Echarme en mi cama
dormir una siesta
pasear en bicicleta
Esa que llora
es mi niña interior
Sentada en la mesa
nada fluye
me quedo y me voy
viernes, septiembre 16, 2011
<<Soy el Templo: el mundo entero es un altar que sacralizo. Mi existencia, como la tuya, demuestra con cada latido de corazón que el mundo es divino, que la carne es una celebración viva, y la vida una construcción incesante.
Conmigo conoces la alegría, que es la llave de lo sagrado. Soy la vida misma, la transformación y la reconstrucción, la llama y la energía de lo vivo, de toda la materia y de todo el espíritu. Si quieren entrar en mí, tendrán que alegrarse, echar al fuego los caprichos infantiles de la tristeza y el miedo, y preguntarse a cada despertar: "¿Qué fiesta es?". Soy la alegría cataclísmica de lo vivo, el permanente imprevisto, la maravillosa catástrofe.
Una corona defensiva me alejaba del mundo. Un tapón de antiguas palabras obstruía mi mente, y nubes de sentimientos cristalizados, momificados, petrificados, impedían que surgiera la luz de mis latidos. Un manto denso de deseos que transformaban mis formidables ganas de vivir en carcelero. En carne sin Dios, consumiéndose en las llamas de su propia existencia, mi Yo convertido en prisión.
Despreciándome, aislándome, creyendo defender un territorio interior que sólo me perteneciera a mí, ¿qué era yo en la oscuridad de esta Torre? ¿Amo de qué? ¿De qué parecer, de qué falsa identidad? Solo era el aire enrarecido de una oscuridad egoísta.
Y, de repente, desde dentro y desde fuera surgió la fuerza innominable, el amor que sostiene la materia. Mi cima se abrió, mis cimientos también. Las energías del cielo y de la materia, uniéndose, me atravesaron como un huracán. Conocí el fuego del centro de la tierra, la luz del centro del universo. Recibí el eje universal, vibrante, dejé de ser Torre: fui canal.
Entonces estalló la alegría de la unión. Lo alto era lo bajo, lo bajo era lo alto. Como una hormiga reina, empecé a engendrar seres alegres. Dios estaba en mí, y yo, sin ser Dios, era materia en adoración. Sabía que podía estallar, que cada uno de mis ladrillos cruzaría el infinito como un ave. Sabía que todo lo que había estado encerrado en la materia brotaría a través de mí. Yo era el pilar central de una danza cósmica, era sencillamente el cuerpo humano en plena recepción de su energía original.>>
domingo, agosto 28, 2011
jueves, junio 16, 2011
Pisando
Tal vez deberían todos
empezar a admirar
la naturaleza fugazeterna
de la belleza del silencio
que cíclicamente
sube y baja
cual marea mensual.
El sonido de mis zapatos
pisando
tierrapiedra-húmeda
ese conjunto de diminutos sonidos
que parecen formar uno solo
y el espacio silencioso entre
cada uno de ellos.
Mis oídos escuchando
y mi mente catalogando
"Quisiera por un día salirme de este
juicio ajeno; qué bello era eso."
empezar a admirar
la naturaleza fugazeterna
de la belleza del silencio
que cíclicamente
sube y baja
cual marea mensual.
El sonido de mis zapatos
pisando
tierrapiedra-húmeda
ese conjunto de diminutos sonidos
que parecen formar uno solo
y el espacio silencioso entre
cada uno de ellos.
Mis oídos escuchando
y mi mente catalogando
"Quisiera por un día salirme de este
juicio ajeno; qué bello era eso."
martes, mayo 31, 2011
Pandemoniun
Todo lo que entra, sale, viene, regresa
el desorden, el caos
cada palabra cuadriculada articulada
que crece con las creces
con nuestro retorcido pensamiento
egocéntrico poder
el desorden de la voz
gritos turbados
El niño llora frente al espejo y nos miramos frente a él
incapaces de comprender
poniendo en palabras
lo que no se encierra en ellas
lo que no se limita a ellas.
Me miro
me defino
me limito
obligada a redimir
el pensamiento que gira
como un trompo
sobre el vasto mar
Sometida al juicio veloz
a la crítica incisa
de quien dice conocerme
de quien dice quererme
cuando solo a este vasto mar
he entrado unas cuantas veces
¿Cómo podrías decir tú que me conoces?
¿Cómo podrías decir tú que no quieres a alguien así en tu vida?
si a este vasto mar
yo
solo
he podido entrar
unas cuantas veces
el desorden, el caos
cada palabra cuadriculada articulada
que crece con las creces
con nuestro retorcido pensamiento
egocéntrico poder
el desorden de la voz
gritos turbados
El niño llora frente al espejo y nos miramos frente a él
incapaces de comprender
poniendo en palabras
lo que no se encierra en ellas
lo que no se limita a ellas.
Me miro
me defino
me limito
obligada a redimir
el pensamiento que gira
como un trompo
sobre el vasto mar
Sometida al juicio veloz
a la crítica incisa
de quien dice conocerme
de quien dice quererme
cuando solo a este vasto mar
he entrado unas cuantas veces
¿Cómo podrías decir tú que me conoces?
¿Cómo podrías decir tú que no quieres a alguien así en tu vida?
si a este vasto mar
yo
solo
he podido entrar
unas cuantas veces
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